miércoles, 30 de diciembre de 2009

Después de lo sucedido con la luz del pasillo de mi edificio, me di cuenta que camino con los ojos cerrados demasiado seguido.

Lo que pasó fue esto.

Resulta que...

La luz del pasillo de mi edificio estaba rota. No se mantenía prendida. Onda, no cumplía la función de luz de pasillo de edificio. Sólo prendía si te quedabas con el dedo en el botón, lo cual no era muy útil porque se me complicaba bastante subir las escaleras. La cosa es que tenía que subir 2 escaleras en plena oscuridad lo cual no fue para nada de mi agrado. La primera vez que tuve que subir, cada vez que llegaba a la siguiente luz la presionaba para poder memorizar la ubicación de los escalones. Luego me di cuenta de lo peligroso de esto. Me di cuenta que en la oscuridad podía estar siendo acompañada por algún espíritu maligno listo para asustarme onda película en cuanto presionara la siguiente luz. Y en cuanto viera a ese espíritu maligno asustarme onda película en medio de la escalera no iba a tener más opción que quedarme presionando el maldito botón hasta el resto de mis días (o hasta que otra persona entrara al edificio). Así que inteligentemente resolví que no debía apretar ninguna luz sino subir todo de corrido para evitar encuentros poco deseados. Más tarde me di cuenta que esta nueva estrategia para subir escaleras no estaba del todo libre de peligros. Podría haber estado subiendo los 2 pisos por escalera en plena oscuridad y alguna otra persona prendería la luz y el espíritu maligno que ansioso esperaba el momento justo se saldría con la suya y me asustaría onda película.
Así que, de nuevo inteligentemente resolví, que debía subir los 2 pisos por escalera en plena oscuridad con los ojos cerrados, llegar a la puerta de mi casa, intentar por 15 minutos poner la maldita llave en la cerradura, entrar a mi casa, prender la luz, sentirme a salvo y pensar con cierta perspicacia: Te cagué espíritu de mierda!!!

Resulta que...


No es la primera vez que cierro los ojos. También cierro los ojos cuando mi chico me lleva en bicicleta. Ya que realmente prefiero no ver cómo está manejando. Y alguna que otra vez mientras voy caminando con los anteojos de sol puestos, también voy con los ojos cerrados. Pero eso lo hago sólo por diversión.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Quiero ser pez por un día.

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿Qué onda con los carteles de los negocios que dicen Feliz Navidad 2009? No, no soy jodida, pero me saca lo innecesario de la aclaración "2009". Es algo que no logro entender. A ver...me imagino que me estás deseando una feliz navidad para este año, no es necesario que aclares. Y es verdad que a veces no me acuerdo en que año estoy, pero ya en diciembre convengamos que ya tengo en claro que estamos en el 2009, así que, de nuevo, la aclaración es absolutamente inútil.

Lo redundante me enferma.


Mi imaginación no tiene límites. Ayer estaba en el colectivo y miraba a un señor que parecía dolerle el brazo izquierdo. Se lo agarraba, lo movía, etc. Entonces empezé a pensar, casi desesperadamente, que al viejo le iba a agarrar un infarto. No, pobre viejo, se va a morir solo en el colectivo. Pero yo le voy a agarrar la mano y le voy a decir que soy un ángel así se muere tranquilo. Ahí me acordé que ese mismo día después de bañarme me había encontrado una várice en la parte de atrás de mi pierna. Qué onda? Esto es de vieja! Tengo várices porque soy vieja. No quiero ser vieja. No sabía que era vieja.

Ay por Dios!!! No me quiero morir!!! No me quiero morir sola en un colectivo!!!!


Por último, tengo una perra asalta picnics. Lo peor es que todo el mundo cree que es re simpática y le dan galletitas, pan, etc. En cualquier momento la pierdo.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Brainstorm. Básicamente porque no tengo ganas de redactar. Algunos tips, algunos facts. Y mi cabeza. Y lo que pienso. De todos. Porque todo me chupa un huevo. Bueno, no. No todo. No es que por pensar cosas malas de algunas personas las quiera menos. Nada que ver. Es que con algunas cosas no estoy de acuerdo. Y no me caben. Y quizás tenga ganas de escribir sobre eso. Cuál es? Qué? Me voy a censurar para quedar bien con vos? No corazón. No me importa quedar bien con nadie. Y últimamente ando sintiendo que tengo los pensamientos limitados y las palabras prohibidas. Y la verdad es que lo escriba o no, seguramente ya pensás que soy una maldita conchuda. Nada más creo que hay un límite de guachadas que se pueden hacer por vida, un número determinado de personas a las que se puede cagar y una cantidad invariable de veces en las que uno puede ser garca con una misma persona. Lo ideal es nunca hacer nada de estas cosas...pero no es sano fijarse metas imposibles. La cosa es que si estás dentro del límite, todo es perdonable. Porque errar es humano, todos nos equivocamos y blablabla. Ahora, si este límite lo sobrepasás, si no aprendiste de tus errores, si no te importan las consecuencias de tus acciones, etc. sos, irrefutablemente, un hijo de puta. Y seguro te vas a ir al infierno. O a algún lugar menos divertido. Yo que sé.
La cosa es esa. Y la cosa es esta. La única vez que no tiré el café mientras lo hacía, fue la vez que me quedé mirándolo hasta que se terminara de hacer. Pero la verdad es que no tengo paciencia para esas cosas.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Le tengo miedo a mi perra.

Está completamente sacada.

Me muerde si me subo a mi cama.

Esta noche duermo en la cucha.