jueves, 30 de abril de 2009

Pero nada. Hace tiempo que una canción no me produce. Aunque después de un rato me de cuenta de que ya la conozco. Tengo una canción que es mía porque me la regalaron. En un CD. Grabado. Y me gusta escucharla. Me recuerda a un negro. Y me hace hacer cosas sucias en el trabajo creyendo que nadie me ve a pesar de que me están mirando el encargado, el otro parrilla man y algún que otro mozo (que por supuesto no te perdonan ni una). Y bueno, las consecuencias esperables. Y toda la tarde escucharlos diciéndome que no le toque más el ganzo a mi chico. Y toda la tarde queriéndome matar por haberle tocado el ganzo a mi chico emocionada por escuchar la canción que él me había regalado. Y para que la vergüenza no sea demasiado leve, escucharlo a mi jefe preguntándome si había agarrado bien el "paquete".


Nota mental: Tocarle el ganzo a mi chico sólo en privado.

jueves, 23 de abril de 2009

No sé donde estaba ni cómo pasó. Pero pasó. Y sentía que el corazón literalmente se me rompía a pedazos. Y de repente la noticia de que él se había muerto. Dicen que así le alargás la vida. Cuántas boludeces dice la gente. Una sensación de ahogo más sofocante de lo que te imaginás y una impotencia casi insostenible. Como gritar sin voz o como correr en cámara lenta. Pero peor. Más doloroso. Casi real. Y hablar con su espíritu. Rogarle que vuelva. Llorar por él y sólo obtener un abrazo de consuelo que apenas se siente, que apenas alcanza. Un abrazo equivalente a los que me da sólo porque me ama. Pero el último de todos. Y entre lágrimas sólo pedir perdón por mis últimas palabras. Palabras de pelea.

A veces sueño estas cosas.

jueves, 16 de abril de 2009

Ok. Esto es en serio. Ya que estamos cortos de plata y se nos viene la mudanza encima, vamos a sugerir algunas cositas que nos podrían venir bien en nuestro nuevo home sweet home. Obvio que no es obligación regalarnos nada...pero sinceramente lo recomendamos. Ahí van:

  • Microondas.
  • Hornito eléctrico.
  • Heladera (too much?). Ok...esta se las dejo pasar.
  • 2 fiacas color naranja (véase imagen al final).
  • $550 para comprarnos una biblioteca hermosísima divisora de ambientes (dale rata!...puede ser entre varios!)
  • Secador de pelo.
  • Cafetera.
  • Minipimer.
  • Ehh...un perro.
Gracias a todos por colaborar y a los que no colaboran es muy probable que nunca los invitemos a nuestra casa. De onda. Y si no quieren regalarnos nada de esto, recuerden que hasta un repasador nos es de muchísima utilidad. Thanks!!

Mer y Cris


P.d.: Como estoy un 99% segura de que a mi chico no le va a gustar para nada esta listita simpática que hice, voy a aclarar que es un chiste y que por supuesto siempre van a estar invitados a nuestra casa. Sólo es una lista orientativa para las personas que nos quieren regalar algo.

P.d.2: Si, cualquiera...ahora en mi blog hago aclaraciones para que no me caguen a pedos. No va a volver a pasar, lo prometo.


Fiaca. Los vi a $100. Tienen que ser 2 y color naranja!




martes, 14 de abril de 2009

Es que hay cosas que no me caben. Podría ser más flexible pero no. Lo que no acepto es que se hagan los bananas ni las respuestas estúpidas. Ya sé que tengo poca tolerancia. Cosas que pasan. Aprendé a vivir con eso. Pero no soy una adolescente y ya no me junto en grupete para esas boludeses. Y mucho menos como si fuera una maldita hazaña. Y mucho menos para hacerme el gato. Pero parece ser más importante quedar bien con los demás. Pero estás solo para eso. Será un defecto pero me importa un carajo lo que piensen de mí y te aseguro que no tengo ningún interés en caerle bien a todo el mundo. Decime jodida, calentona, histérica. WHATEVER. Que lo que tengo de loca también lo tengo en muchas otras cosas. Y si vos no lo podés ver, sinceramente no es mi problema.
En el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, también.

viernes, 10 de abril de 2009

Tengo cosas para decir. Es que ahora me la paso haciendo cuentas, buscando descuentos y localizando outlets. Y parece que me queda poco tiempo para ideas. Pero lo mejor de no tener plata o tener poca -o tener plata que no se puede utilizar para la compra compulsiva de ropa que se usa una vez y después se regala- es que te comprás sólo las cosas necesarias, dándote algunos gustos obvio, pero sin gastar inconscientemente. Por eso ahora sólo me emborracho una vez por semana, compro ropa de marca en outlets y me entero que carrefour tiene buenos descuentos con mi tan amada tarjeta de débito. Y soy feliz. Porque la verdad es que no me alcanza la vida para usar tanta ropa y la mitad de mi tiempo me la paso con el bellísimo uniforme de La Caballeriza. Y soy feliz. Sabés por qué?

Porque tengo un negro que me ama. Que me ama.